LA VUELTA CICLISTA 2015 POR NUESTROS PUEBLOS NEGROS
Autor: Charo Hierro

Si, Sí, este año la Edición de la Vueta Cliclista en su etapa Nº 18 y por primera vez en su historia ha pasado por los pueblos serranos de la Arquitectura Negra, y precisamente por eso ha levantado una gran expectación y también por ser inédita por éstas tierras de montaña y con un puerto de Primera Categoría como es el Puerto de la Quesera, y dicho sea de paso con unos paisajes espectaculares, mostrados al mundo entero, asi lo dejó patente en mas de una ocasión Perico Delgado en sus comentarios, alabando la belleza tan singulart de nuestros pueblos y paisajes con una Naturaleza en estado puro.

Esta etapa Nº 18 el dia 10 de Septiembre de 2015 formará parte ya de la historia de nuestra Sierra, de Roa (Burgos) a Riaza (Segovia)de 204 km.

Los ciclistas entraban en la Sierra por el Alto de Santibañez, cerca de Villacadima, términos de Cantalojas, Galve de Sorbe,Valdepinillos, la Huerce y bajo la atenta y silenciosa mirada del grandioso Pico Ocejón por Umbralejo, Zarzuela de Galve,Almiruete, Valverde de los Arroyos, Palancares, para luego enfillar por los _Enebrales (término de Tamajón), Campillejo, El Espinar, dejando Robleluengo a la izquierda, Majaelrayo, Puerto de la Quesera.

Para todos los vecinos de Valle además de los amigos que quisieron sumarse fue una gran fiesta, había un ambiente tremendo en Campillejo, y no digamos en la primera curva de hormigón a unos 8 km de Majaelrayo, algunos por motivos de horario tuvimos que llegar allí andando pues a as 15h. cerraron la carretera al tráfico de vehículos , como digo, en éstos lugares estratégicos de as Curvas, la gente aprovechando el magnifico dia se subieron desde media mañana con neveras y el avituallamiento necesario para tomar el aperitivo y mas tarde comida campera, esperando llenos de expectación a las 17h aproximadamente que aparecieron por aquí.

El ambiente no podía ser mejor y agunos tuvimos la suerte de vivirlo en primera persona, con pancartas, banderas, banderolas y la emoción fue máxima, así como el despiegue de coches y fuerzas del orden púbico.

Un dia para recordar y para anotar con letras mayúsculas en el calendario pero sobre todo en nuestra memoria individual y colectiva.

© Asociación cultural y de vecinos de Robleluengo.